lunes, 13 de septiembre de 2010

ENFERMEDADES DEL FOLLAJE Y DEL FRUTO




Antes de abordar este tema es necesario recordar que la planta de plátano presenta frecuentemente algunos disturbios o daños en las hojas, ocasionadas por deficiencias o exceso de elementos nutricionales, especialmente nitrógeno, potasio, calcio, magnesio y boro. Los síntomas más frecuentes son clorosis, amarillamiento, deformaciones y muerte de tejidos.

Enfermedades foliares y del fruto

 Dentro de este grupo se encuentran:  la Sigatoka Negra Mycosphaerella fijiensis, la  Sigatoka Amarilla Mycosphaerella musicola, el  Mosaico o Virus (CMV y BSV), el  Mal de cigarro (ocasionado por varios organismos que atacan el fruto) y la  Mancha cordana Cordana musae

Sigatoka Amarilla


La Sigatoka amarilla (Mycosphaerella musícola Leach), afecta todas las variedades de bananos y plátanos, siendo los ataques más severos y visibles desde los 1.000 m.s.n.m. hacia arriba.  La magnitud del ataque y las pérdidas de la producción en plátano dependen de las condiciones climáticas, de la fertilidad  de los suelos, del estado de desarrollo de las plantas, de las prácticas de cultivo especialmente del deshoje.

Esta enfermedad se presenta solo en las hojas y no afecta las otras partes de la planta, reduciendo el área foliar y su duración, lo que conduce a una disminución en el tamaño y peso de los racimos.

Síntomas:   Se caracteriza primero por la presencia de estrías de color amarillo a pardusco, con mayor abundancia en la punta y en el lado izquierdo  de la hoja.  Posteriormente estas manchas se tornan de color café oscuro rodeadas de un halo o borde amarillo bien definido.  Luego estas manchas se unen, causando la muerte del tejido afectado. 

Sigatoka Negra (Mycosphaerella fijiensis Morelet). 

Esta enfermedad apareció en Colombia desde 1981 y se viene diseminando por todas las regiones productoras de plátano y banano del país.  Actualmente desde 1998 está invadiendo la región cafetera de los departamentos, de Risaralda, Caldas y Quindío.  Su ataque es más severo de 0 a 1.000 m.s.n.m. con altas temperaturas y humedad relativa.

Síntomas:   La Sigatoka negra se diferencia de la Sigatoka amarilla por la intensidad del ataque, por el gran número de lesiones que causa en la hoja, siendo más severa en condiciones de alta humedad y temperatura donde la hoja se seca y muere a más tardar al mes, después de haber aparecido los primeros síntomas.  En tales casos las plantas al momento de cosecha, carecen de hojas verdes y el racimo no tiene una buena calidad comercial.  También se diferencia por la presencia de mayor cantidad de manchas negras  que se juntan rápidamente, presentando algunas veces un halo amarillento.

Manejo Cultural de  las Sigatokas: 

La práctica más importante y básica para el manejo de ambas Sigatokas es el deshoje fitosanitario, que consisten en la eliminación del área foliar manchada o necrosada, retirando totalmente la hoja o parte de ella (despunte), logrando así reducir la presión del inóculo.  La otra práctica indispensable es la selección de un buen suelo para el cultivo y la fertilización en forma apropiada y oportuna.  Como en la región ya se encuentra establecida la Sigatoka Negra, se recomienda hacer para ambas enfermedades, deshojes y/o despuntes cada mes en los meses de menores lluvias y cada 15 días en invierno (abril-mayo-junio-septiembre-octubre y noviembre).
 
Para realizar en la zona un control más racional, eficiente y técnico, es necesario que el agricultor aprenda a determinar cual es la hoja de la planta de plátano  más joven manchada (HMJM), la cual le indicará el grado de incidencia y severidad de las Sigatokas y le servirá para determinar la “Línea Crítica” básica para el manejo de estas enfermedades, especialmente para el uso del control químico o refuerzo en los deshojes.

Definición de Línea Crítica para manejo de las Sigatokas en la zona cafetera

Como Línea Crítica se define, el nivel mínimo que a través del tiempo un agricultor decide mantener, en cuanto  a la hoja más joven manchada (HMJM), para obtener una calidad determinada según el destino o tipo de mercado del plátano.  Para mercados especializados la Línea Crítica debe ubicarse en la hoja No. 7 o superior; para el mercado de plátano vendido  en racimo o por racimo, la Línea Crítica se puede ubicar en una posición, no menor de la hoja No. 5.

Definida la Línea Crítica por parte del agricultor, según el destino de la producción, se procede a la marcación de 10 plantas de plátano, jóvenes de aspecto sano y vigoroso, distribuidas al azar (o a la suerte), en cada lote homogéneo.  Posteriormente y con periodicidad semanal, se procede a evaluar cual es la hoja más joven manchada en cada una de las 10 plantas; este resultado se promedia semanalmente y se procede a graficarlo, comparándolo con la Línea Crítica establecida.  Si este resultado arroja una línea que se desplaza hacia abajo o se mantiene muy paralela a la Línea Crítica definida, indica que la enfermedad viene siendo manejada satisfactoriamente. Caso contrario se obtiene, si la tendencia es ascendente sobre la Línea Crítica establecida, lo que indica que las Sigatokas han incrementado su ataque, siendo necesario reforzar las medidas de manejo, teniendo que recurrir a la técnica de preaviso biológico o bioclimático para la aplicación de fungicidas.

Como una guía para determinar que tratamiento se debe seguir en plantaciones  comerciales, se puede anotar lo siguiente:  Si la hoja más joven manchada por Sigatoka se ubica entre las hojas 2-3-4, se debe hacer poda severa de hojas en toda la plantación y hacer fumigación inmediata. 
Si la enfermedad se ubica a partir de la hoja 7 o superior, solo se requiere mantener el programa de deshojes, quincenal en invierno y mensual en los meses de verano (enero-febrero-julio-agosto). 

Manejo Químico de las Sigatokas mediante preaviso

La técnica de “Preaviso”, fue desarrollada en Costa Rica para banano, con la finalidad de realizar un control de la Sigatoka Negra en forma más sostenible ambientalmente y por consiguiente reducir costos.  Existen varias técnicas de preaviso que han venido siendo modificadas o ajustadas especialmente para plátano según el sistema de producción, tipo de agricultor y destino de la producción, como son:

Þ           Preaviso Biológico y Bioclimático:  El preaviso Biológico se fundamentan en la evolución de la enfermedad y el Bioclimático en la evolución de la enfermedad y en las condiciones climáticas; estos dos preavisos son aplicados en plantaciones de plátano y banano para exportación, altamente tecnificadas, que poseen personal capacitado para hacer este tipo de evaluación.  La evaluación de la enfermedad se realiza utilizando la hoja de plátano ubicada en posición No. 4, en 10 plantas por lote homogéneo y observando la hoja por el envés en el ápice y margen izquierdo.  En esta hoja se determina el estado de la enfermedad más avanzado, el cual es calificado con un coeficiente previamente asignado.  Se ordena la aspersión de funguicidas cuando el nivel de infección en la hoja No. 4 “NIH4”, aumenta en 200 unidades con respecto a la semana anterior o cuando por lo menos han transcurrido, entre 2-3 semanas desde la última aplicación de un funguicida sistémico.  Se ordena la aspersión cuando el nivel de infección en la hoja No.4 (NIH4) aumenta en 2-3 semanas de la última aplicación de un producto sistémico.  

Þ      Preaviso Biológico modificado de Costa Rica.  Este preaviso, desarrollado para Sigatoka Negra consiste también en evaluar semanalmente en las 10 plantas por lote, la hoja No, 4 y si en más de 5 plantas se encuentra la enfermedad en
      síntoma de rayas de 1-3 mm (grado 2) se ordena la aplicación de fungicidas.

Þ      Preaviso Biológico modificado por Corpoica para la zona cafetera.  Este preaviso se ajustó para unificar y hacer más práctico el manejo, teniendo en cuenta la presencia de las dos Sigatokas en la región y la limitación, en la evolución de síntomas que tiene la Sigatoka Negra, debido a los menores promedios de temperatura y humedad relativa que se presenta en la región cafetera de Colombia.  La modificación consiste en ordenar la aplicación de funguicidas, cuando en la hoja No. 4 y en más de 5 plantas por lote, se encuentra la enfermedad en estado de mancha (grado 4) independiente del tipo de Sigatoka.
La segunda aplicación se ordena, si por lo menos han transcurrido entre 2-3 semanas desde la última aplicación de un producto sistémico.



Durante el primer ciclo del cultivo se recomienda iniciar las primeras fumigaciones, a partir de la hoja No. 20, que equivale a 6-7 meses después de la siembra del cultivo y sólo si el preaviso lo decide.  En etapas previas, la enfermedad se debe manejar solo con deshojes.  Siempre para proceder a realizar el control químico, especialmente vía terrestre, se debe hacer previamente un deshoje y utilizar una bomba a motor a bajo volumen (60 L de mezcla/ha) o ultra bajo volumen (13-15 litros de mezcla/ha), haciendo rotación de fungicidas. 

Mosaicos (Virus).

Son enfermedades causadas por virus, que están presentes en todas las zonas productoras de plátano y banano del país.  Existen dos clases de enfermedades virales, una conocida como el Mosaico del Pepino (CMV) y la otra más reciente conocida como el Virus del Rayado del Banano (B.S.V.).

Su importancia económica radica en que estas son enfermedades sistémicas de difícil control, que afectan todas las partes de la planta disminuyendo su potencial productivo.  Estas enfermedades se transmiten por insectos y por semilla, además tienen un rango amplio de hospederos.

Síntomas:  Los síntomas de estas enfermedades son clorosis y mosaico foliar, deformación de hojas, amarillamiento y necrosis de la hoja cigarro, rompimiento y pudrición del seudotallo y en caso severo muerte de la planta, resaltando que en muchos casos algunos síntomas se pueden confundir con las deficiencias de boro.

Manejo

Las enfermedades virales se controlan con prácticas culturales entre las que sobresalen: Utilización de semilla proveniente de plantas aparentemente sanas o utilización de rebrotes inducidos manejados en almácigo. Si utiliza la semilla In vitro, debe mantener un estricto control de arvenses (malezas) en el vivero y en el campo.   Para todos los casos se deben hacer monitoreos para detección y erradicación oportuna de las plantas enfermas.